La idea original del viaje era recorrer en bicicleta la Ruta de la Seda, entre Estambul y Xian.

Pero mientras preparaba los detalles del viaje, me di cuenta que mi experiencia en viajes en bici era limitada. En el pasado había hecho en bici parte del Camino de Santiago y la parte del río Danubio que pasa por Austria: Pero en estos viajes, la organización la había hecho mi padre, y la infraestructura alrededor del Camino y del Danubio – están muy bien preparadas para ciclistas- no es la misma que la de la Ruta de la Seda.

Por ello, y porque salir desde Madrid me daría unos 3.000km de margen para cometer errores y solucionaros, antes de meterme en sitios más complicados y exigentes, decidí salir desde mi casa. Y, además, es mucho más satisfactorio salir pedaleando desde la puerta de casa.

Para la preparación de Europa, decidí apoyarme en Eurovelo.org, proyecto de la Federación Europea de Ciclistas, que tiene como objetivo el desarrollo de una red de rutas de larga distancia para cicloturistas – y seguir la Eurovelo 8, desde Barcelona hasta Croacia; la Eurovelo 6, de Croacia a Rumania; y, por último, la Eurovelo 13, desde Rumania hasta Estambul. La conexión entre las rutas la realizaría con ayuda de las personas con las que voy contactando por el camino y, como no, con el socorrido GPS.

La preparación de la parte asiática es algo más compleja.

No solo existen múltiples variantes de la genéricamente denominada – solo desde el siglo XIX -, Ruta de la Seda, sino que los países que atraviesan requieren visas complicadas y su situación política puede jugar una mala pasada.

En un principio tenía pensado salir de Estambul, recorrer Turquía, pasar a Irán y atravesar Turkmenistán para llegar a Uzbekistán. Problema: Turkmenistán no tiene visado de turista sin guía; solo visado de tránsito (entre 3 y 5 días) y según caravanistan.com (el mejor sitio web para informarse sobre el estado de las visas de Asia Central) en los últimos años la tasa de rechazo de las visas tránsito no ha hecho más que incrementarse

Total, que comentando el problema con un amigo, David, me sugirió la idea de pasar de Irán a Azerbaiyán y tomar un barco a Kazajistán para conectar con Uzbekistán – me pareció buena idea.

Desde Uzbekistán, la ruta es más o menos estándar; recorrer la Pamir Highway en Tayikistán, terminando en Kirguistán y pasar a China por Kashgar, para llegar a Xian, en el centro-este de China.

Como me imagino que con tanto Xxx-stan os habréis perdido, arriba hay un mapita que puede echaros una mano con la ruta.